Cómo deshidratar digüeñes y no morir en el intento!

Aunque no lo crean, es posible deshidratar los digüeñes y lograr un alimento realmente delicioso de olor fúngico y dulce, y lo mejor de todo es que se puede guardar. Además, es un alimento muy distinto que un digüeñe fresco no solo por su olor y textura, sino que por su sabor.

 

Probamos varias formas de lograr un deshidratado casero parejo y no morir en el intento…principalmente a causa de otros hongos!

Aquí les compartimos algunos consejos:

Primero: el secado debe ser relativamente rápido

Segundo: secado debe ser muy ventilado en su etapa inicial

Tercero: no se necesita ninguna máquina, más que una fuente de calor seca como una cocina a leña o una estufa a combustión.

Cuarto: los digüeñes se reducen por lo menos en 2/3 por lo que eviten los que sean muy pequeños

Instrucciones

Lo que nos dio mejor resultado fue poner los digüeñes en un recipiente aireado sobre una fuente de calor. Puede ser una vaporera metálica, un colador enlozado o la antigua técnica de pasarlos por un hilo y colgarlos*. Obviamente no utilicen ningún recipiente inflamable!

De vez en cuando hay que moverlos para evitar que se peguen y crear ambientes húmedos entre los digüeñes.

Si la estufa o cocina está prendida lo más probable es que basten unas 12 horas para lograr un buen deshidratado. Si están apurados, puedes rematar el deshidratado en el horno a fuego suave, pero solo una vez que los digüeñes se han secado parcialmente y no se sientan húmedos.

Intentamos en un horno convencional, pero en una primera etapa los digüeñes botan mucha agua por lo que el deshidratado demora una eternidad ya que no es un ambiente ventilado.

*La técnica de pasar los digüeñes por un hilo funciona solamente si se cuelgan sobre una fuente de calor encendida, sino le salen hongos.

 

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