Guía de recolección sostenible

A través de esta breve guía esperamos que tu recolección sea a consciencia pensando no sólo en dejar para otros recolectores y las futuras generaciones, sino también, en la salud del bosque, la fauna y la reproducción y perpetuación de estas especies que tan noblemente nos alimentan. Estos alimentos son un pequeño complemento a los alimentos que podemos cultivar o comprar. Pensemos en ellos como delicias estacionales. ¡Démonos un pequeño gusto más que un festín!

Recomendaciones básicas:

  • Honremos la naturaleza. SIEMPRE haz una pausa, pide permiso y agradécele a la tierra antes de recolectar. Haz una ofrenda. Esta es una hermosa tradición mapuche (y de muchos otros grupos indígenas) y así lo hacían los antepasados. La recolección es una relación de dar y recibir.
  • Regla de Oro “1 en 20”: NUNCA debes recolectar más del 5% de lo que está disponible en cada planta o sitio. Échale un buen vistazo al área donde vas a recolectar, poniendo atención en la abundancia de la especie a recolectar.
  • Cero desechos. Toma solamente lo que puedes consumir o cocinar. ¡Está prohibido botar alimentos recolectados! Asimismo, no extraigas porciones de la planta que no son comestibles. Por ejemplo toma solo el fruto sin romper la rama.
  • Infórmate sobre el estado de conservación de la especie que quieres recolectar. Si se trata de especies vulnerables, evita su extracción si hay pocos individuos. Sé muy cuidadoso de respetar la regla de oro sin importar los estados de conservación.
  • Distribuye tu recolección en un área grande. El sitio de recolección debe parecer como si no hubieras estado ahí. Asegúrate de que haya suficientes plantas u hongos saludables para asegurar la próxima generación.
  • Camina a consciencia. Al transitar por el bosque, debes tener mu­cho cuidado con el pisoteo y extracción de la regeneración de especies. Ellos han sido parte de un proceso largo de germinación y crecimiento. Tratemos de dejar el lugar tal como lo encontramos.
  • ¡Canastos, canastos y más canastos! No uses más bolsas pláticas para recolectar. Esto es indispensable para la recolección de hongos ya que el canasto permite la dispersión de las esporas de los hongos (son como sus semillas).
  • Hongos. Utiliza un cuchillo y deja los restos no deseados del hongo en el bosque. Descarga de forma gratuita esta cartilla de recolección sostenible de hongos de Fundación Fungi aquí.
  • Respeta los sitios de recolección tradicionales de pueblos indígenas. Por ejemplo, en algunas localidades donde se recolectan piñones, cada familia mapuche cuida su pinalada en la que ha recolectado por generaciones. Pregunta a la autoridad local antes de recolectar en tierras indígenas.
  • Respeta los ciclos reproductivos, recolectando frutos maduros, semillas que ya han caído y hongos de buen tamaño.
  • NUNCA recolectes lo que no puedes identificar con seguridad. Hay especies que pueden ser muy tóxicas. Aprenda a identificar plantas y hongos comestibles, así como sus similares tóxicos, en todas las fases de su ciclo de vida. Llévate una muestra o foto a tu casa e investiga…luego podrás volver.
  • Recolecta desde sitios y poblaciones saludables. Recolecta plantas y hongos de poblaciones que se vean libres de enfermedades y plagas. También escoge lugares alejados de campos agrícolas, industrias, líneas eléctricas y caminos para asegurarnos que estén libres de contaminantes.
  • Pide permiso. No recolectes en propiedad privada sin autorización. Así no colaboramos a estigmatizar al “recolector” como imprudente. Si pides permiso, puede ser que te dejen entrar a recolectar sin ningún problema.